segunda-feira, 15 de dezembro de 2008

Vergonha!!!!

Esse jornalista nos envergonha como categoria... ter uma idéia tão boa e errar o alvo! Proposta para a grade curricular dos alunos de jornalismo (neste pais que exige o diploma): Lançamento de Sapatos e Outros Objetos Contundentes. Pode ser uma disciplina teórico-prática, que substitua, por exemplo, algo sem serventia como um Ética.

quinta-feira, 22 de maio de 2008

Content? What do you mean?

Respondendo a uma pergunta sobre conteúdo gratis ou pago na Internet, tentei o seguinte texto.

The problem begins with the way the question is presented-as many times happens. "Content". What do you mean? Anything that can be stored and delivered in paper, magnetic waves, electric impulses? Is "content" the Odyssey, a porn star's interview, the Yellow Pages, a phone call, the Guernica, my daughter's love poem, a classified ad, a recipe, images of man walking on the moon, Bach's sonatas (the written music, a great pianist recording, my school teacher playing...), Princess Diana's dying photos, stock market last second information, Booz Allen strategic plan for a 1 billion company, your therapist's notes?
Let's assume your a fine wine producer, located in the heart of Borgogna region. You have a friend who produces great perfumes in Paris and one other who is into the rat poison business. A fourth is a bottle producer, asking if the future is into plastic or glass bottles. He looks at you all (plus the one on the water business, one more selling shampoo, other producing chemicals for the industry...) as "content producers". Will you agree with his deffinition?
Discussing content is interesting only if you own, produce or sell tubes and bottles -if are into the distribution or storage business, a cable, a mobile opperator. If your on the other side, my friend, you are the first person who wants to avoid this denomination. The problem is that "content" is the way people into the entertainment and information business are calling what they produce and sell -and they are wrong.
The first reason is that you lose the focus: of course, I pay u$ 25 (yes, 25 American dollars at Blackwell) a 3 pages paper from a well known specialist in Kant, and I am the same person who avoids paying a newspapers subscription and prefer to read it online (but at the airport, I pay a very expensive copy of Le Monde and El Pais that I can read when flying). So, content for free or not, it depends...
But the main problem of calling it content is because you transform something that is essentially a service into a product. Give me information of a blue chip company strategic move for free one week late, and will probably thank you -and use for an academic paper, or maybe to package a fish I caught. Give that one they before they actually make the move and I will probably be ready to pay you a lot (well, not really, since it might be a crime if I use it to get rich).
Yesterday's weather forecast and soccer results or tomorrow's? Flight delay delivered automatically into my handheld, I will pay. Information as a service (useful information, when and where needed) most people will pay. Commodity information, they probably wont. As for entertainment, it also depend on the what, when and where.
So, please, be specific. Don't ask me if I ready to pay for (bottled) content; instead, tell me if it is a great isles scotch, a drug for cancer or just plain water. And tell when and where: what need your content will fulfill. There will be occasions for a high price water and a worthless whisky...
(And, yes, I agree with Caspar de Bono: free content is not really free, but someone is paying for it or rather for your time or attention.)

quarta-feira, 23 de abril de 2008

Libertad de prensa o corporativismo?

Esto escribió el diario LA NACIÓN en uno de sus editoriales, el 22 de abril:

Las autoridades de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires han cometido una evidente equivocación al lanzarse a opinar públicamente sobre el mayor o menor acierto con que los medios periodísticos del país han cubierto la información relativa al conflicto entre el campo y el gobierno nacional. Al proceder de ese modo, quienes conducen los destinos de esa casa de altos estudios han demostrado un preocupante desconocimiento del respeto que debe inspirar a los órganos del Estado la misión del periodismo independiente en un país comprometido con la causa de la democracia y con el respaldo irrestricto a las libertades de pensamiento y de expresión. Es desalentador que la institución educativa consagrada a la tarea de formar a los futuros profesionales del periodismo se haya sometido en este caso tan rígidamente a los deseos y a las instrucciones de un gobierno cuya tendencia al autoritarismo y a la intolerancia es sobradamente conocida.


La Facultad de Ciencias Sociales de la UBA ha desmentido, así, la tradición de independencia que fue, en todas las épocas, uno de los honrosos y frecuentes timbres de honor de las universidades públicas argentinas. Desde los días memorables de la Reforma Universitaria de 1918, los claustros universitarios de nuestro país se han mantenido a saludable distancia de los sectores del poder político y han rechazado las directivas -muchas veces unilaterales y arbitrarias- que los sucesivos gobiernos pretendieron imponerles. Si se repasa la historia política del país, se advierte que nada distinguió tan claramente a nuestras universidades públicas como la dignidad y la firmeza con que supieron casi siempre enfrentar a los sucesivos gobiernos autoritarios que gobernaron a la Nación con intenciones hegemónicas, tanto a los que poseían legitimidad popular como a los que provenían de golpes militares.

Faltan a la verdad los que aseguran que la información surgida de los órganos periodísticos en la cuestión agropecuaria se ajustó, en estos días, a un discurso único o a un interés uniforme vinculado con un determinado sector económico. De ninguna manera fue así. Tanto en la prensa gráfica como en el periodismo electrónico, unos medios adoptaron una postura decididamente coincidente con la del Gobierno y otros se identificaron, en cambio, con la posición defendida por el sector rural. Y eso es justamente lo que cabe esperar de un periodismo independiente en el que están representadas las más diversas corrientes y los más diferentes matices de opinión.

La libertad de prensa se define, más que nada, por la multiplicidad y variedad de opiniones y criterios que aparecen reflejados en las columnas de los distintos medios. Una sociedad en la cual los organismos dependientes del Gobierno interfieren en los debates informativos a fin de asegurar una versión de los hechos que conforme y satisfaga a quienes ostentan el poder político contradice abiertamente los principios de libertad y pluralismo que exige la democracia. El Estado no debe reprobar ni aplaudir a los medios del periodismo independiente: su misión es aceptar la pluralidad de informaciones y opiniones que conviven en la sociedad y que se expresan a través de los diferentes órganos de prensa. No corresponde que el Estado -ya lo dijimos otras veces en esta columna- establezca mecanismos de seguimiento y vigilancia de los medios periodísticos, tendientes a controlarlos o a refutar sistemáticamente sus prédicas o sus puntos de vista. Pero menos aún corresponde que esa función sea cumplida por una Facultad de Ciencias Sociales que tiene la importante obligación de formar a los futuros hombres de prensa y que debería abstenerse, por lo tanto, de intervenir en los debates relativos a las cuestiones mediáticas y políticas más candentes de la actualidad. La misión de esa facultad es otra. Su deber es impartir la formación cultural y profesional de quienes aspiran a adquirir conocimientos en materia de comunicación social, estimulando en todos los casos la diversidad y el pluralismo informativo. De ningún modo es deseable que el Estado aliente políticas favorables a la imposición de controles informativos directos o indirectos y mucho menos que dedique a esos menesteres a sus facultades de periodismo y ciencias sociales.

Esto pienso yo (y envié al Correo de Lectores):

Ilustrar al pueblo es enseñarle públicamente sus deberes y derechos frente al Estado al que pertenece”, afirma Kant en El Conflicto de las Facultades, refiriéndose al papel de los sabios y estudiosos en una sociedad. Esta ilustración se dará por lo que el filósofo, fundador del pensamiento moderno, irá a llamar “uso público de la razón”. Que no es sino el libre y público debate de ideas entre los esclarecidos, para beneficio de todos.

Basta leer el estatuto vigente para entender que la misión de la UBA no se limita, como afirma la columna editorial del 22 de abril, “Dirigismo Periodístico”, a “impartir formación cultural y profesional”. El pensamiento crítico sobre temas de la sociedad es, también su papel esencial. Cito el Artículo VI de ese estatuto: “la universidad estudia y expone objetivamente sus conclusiones sobre los problemas nacionales”. ( El estatuto está disponible en http://www.uba.ar/download/institucional/uba/9-32.pdf )

Se equivoca LA NACIÓN al exigir que callen los estudiantes y profesores de comunicación de una de las más prestigiosas instituciones del país. Reclamar silencio a quienes critican la acción de los medios es una forma peligrosa de corporativismo, que no defiende sino que amenaza el derecho de expresión, el aliento al debate de ideas, tan necesario en el momento que atraviesa el país.

Cierta elite periodística se embandera en la defensa de un derecho n menos irrestricto que exclusivo para opinar sobre algunos temas –en este caso, su propia acción. Que la facultad de comunicación de una universidad, actuando de manera legítima dentro de lo que sus estatutos mandan, sea crítica del modelo es presentado como un atentado a la libertad de prensa, una manifestación de “dirigismo periodístico”. (Dirigismo de quién? Qué quiere decir con eso? )

Así, según piensa LA NACIÓN, la “multiplicidad y variedad de opiniones” sólo es válida si aparece reflejada “en las columnas de los distintos medios”. Es decir: dentro de los medios, es libertad. Fuera de los medios, no. El concepto se repite, en formas diferentes: “su misión (la del Estado) es aceptar la pluralidad de informaciones y opiniones que conviven en la sociedad y que se expresan a través de los diferentes órganos de prensa”. Libertad, desde que sea dentro de los medios.

El poder sin contrapoder, como lo bautizó Ignacio Ramonet, no acepta críticas ni cuestionamientos y, más grave aún, se postula como detentor exclusivo del derecho a opinar, a expresarse, a criticar.

Para ser dueño de un diario (o de una red de televisión, o de una editorial de revistas) hacen falta algunos millones de dólares: fortuna personal, créditos bancarios, aportes de capital son los caminos para llegar a constituir un medio de comunicación. No es por acaso que en toma América latina está en cuestión el papel de la prensa como actor político y económico: son muy pocas familias las que detienen la facultad de ejercer esta libertad. Y, a diferencia de los gobernantes, a ellos no se les vence el mandato.

Que los medios representan a uno o a algunos sectores de la sociedad, y no a todos los sectores, es un hecho difícilmente discutible: son los dueños de los medios, ejerciendo el poder que la propiedad les otorga, los que deciden sobre la línea editorial a seguir. Difícilmente apoyarían (no lo hacen) posturas que pueden representar alguna amenaza al status quo que los mantiene en un lugar de poder. Es humano y es legítimo, pero se torna ilegítimo cuando este interés particular o sectorial se viste con las ropas del bien común, transformando cualquier crítica en ataque a la libertad de prensa.

Callar a los que opinan diferente de nosotros no le hace bien al país. Si LA NACIÓN considera equivocadas las críticas presentadas por la UBA están a su disposición los medios para contestarlas. Eso es saludable.

Soy periodista y creo en las bondades de la libertad de expresión casi irrestricta –el “casi” cabe porque no creo en una libertad irrestricta que permita que sus enemigos se alimenten de ella para destruirla. Pero este apoyo a la libertad de expresión y a la libertad de prensa como una de sus manifestaciones en particular (no es la única) no se hace sin crítica. Es un apoyo que exige una postura más honesta y más transparente de aquellos que por vocación, por talento y por delegación de la sociedad en la forma de mercado, diariamente hacen ejercicio de la delicada misión de buscar la verdad.




terça-feira, 22 de abril de 2008

A próxima fronteira


http://www.wired.com/medtech/health/magazine/16-05/ff_wozniak

Faça o favor: clique no link acima e leia. Vá no poste anterior e leia, também. Somente depois volte neste post, continue lendo e me diga.
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Pronto, pressuponho que você leu.
Eu tenho sentimentos ambíguos em relação a esta nova fronteira da revolução digital que parece estar ganhando espaço: a fronteira onde Google nos ajuda a encontrar lembranças perdidas nos "campos e nos vastos palácios da memória" (Santo Agostinho). A fronteira que, uma vez atravessada, irá nos fornecer uma prótese da memória, da capacidade de armazenar e recuperar dados.
As invenções do homem não passam, na sua grande maioria (se não na totalidade), de extensões de suas próprias capacidades naturais. O carro, o avião, o barco aumentam nossa capacidade natural de locomoção, as armas aumentam o poder de matar, o telescópio nos faz ver mais longe... Trata-se, de modo geral, de superar as restrições impostas pelas duas categorias transcendentais kantianas, o tempo e o espaço: o gramófono e suas derivações (até o I-pod) servem, como a fotografia, para driblar a restrição do tempo quanto aos instantes fugidios. A escrita é meio para perpetuar a palavra. A palavra... a palavra é caso diferente: essa é invenção que nos faz humanos, e duvido de listá-la como invenção.
O computador é uma muleta capaz de aumentar em muito a capacidade de cálculo, de armazenamento, de classificação de informações. Com um computador, uma conexão eficaz e um treino mínimo no uso do Google, qualquer mané dá de dez no mais erudito. Mas agora a promessa é que não precisaremos da interface da máquina ou, pelo menos, não do trabalhoso e falível método de armazenamento manual, asistemático, deliberado...
Será?
Se for, se trata de incorporar (literalmente, de colocar dentro do corpo: in-corpore) ou, melhor ainda, de inmentar um mecanismo comercial, artificial. Criar uma mediação de nós com nós mesmos. Mediatizou-se a conversa informal (chat, em inglês), isto é, o bate-papo entre amigos que se fazia de graça e sem tecnologia. parecia uma fronteira dificil de se superar. Parecía.
Então, eis os meus sentimentos ambíguos. De um lado, creio que isso tudo é conversa, que não dá, que é bobagem. Mas a discussão está acontecendo, e isso já é um dado para se levar em conta: me divido entre a incredulidade e o espanto pela possibilidade.
E, ainda no terreno dos sentimentos ambíguos, me divido entre o medo de uma nova dependência, de um novo meio de geração de lucro (e da conseqüente sujeição), e a fascinação por uma ferramenta tão poderosa.
Imagino como terá se sentido um indivíduo quando ouvia falar da possibilidade de que corpos mais pesados que o ar atravessem o mundo, carregando gente e mercadoria pelo globo afora...

quarta-feira, 16 de abril de 2008

Prótese da memória?

Uma rapidinha, pois estou às corridas (esse negócio de trabalhar é fogo!). Mas não quero deixar de anotar a ansiedade que provoca a leitura de um post do Machinist sobre um programa que tem por fim criar uma memória virtual da própria vida. O sistema é bastante tosco, se entendi corretamente (se basei em fotos que você deve ir tirando, o tempo todo), mas a idéia asusta. E se asusta é porque parece razoavelmente possível imaginar uma prótese da memória -algo assim como um Google da mente...
(veja você me me diga. basta clicar aqui)

sexta-feira, 11 de abril de 2008

New vs. Traditional Media

Apenas uma indicação: vale a leitura do artigo de Universia sobre as nem sempre fáceis relações entre Google e as novas mídias. Clique aqui.

Un homenaje al maestro de todos

Al que mejor mata. Al que mejor miente. Al que entendió que para ejercer el poder mafioso hay que olvidarse del hombre. Al que sabe que al dios Poder se lo cultua siguiendo su mandato sin cuestionarlo. Al Jefe, al Maestro, al Capo, Don Corleone.

terça-feira, 8 de abril de 2008

Del huevo de Neustadt al huevo de la serpiente

Brasil, Venezuela, Argentina: los medios de comunicación están en el centro del debate. Los respectivos gobiernos los acusan de tener una agenda orientada a la defensa de intereses de sector. Este texto no trata de eso -pero pega en el palo. Algo que la crisis argentina pone en evidencia es la incapacidad (o la falta de interés) de los medios en iluminar la compreensión de la sociedad sobre los fenómenos que la convulsionan. Más allá de una intención eventualmente autoritaria de la Presidenta o Presidente, la idea de un observatorio de medio no está mal. Al final, en eso D'Elia tiene razón: es muy poca gente la que decide qué va al aire, qué se publica, cómo se opina. Esa gente no es elegida por voto popular, y sería excepcionalmente naif imaginar que los dueños de los medios no tienen alguna agenda particular o sectorial. Unos hacen un diario para tener poder, otros para autoproclamarse como referencia intelectual, otros para defender los intereses de un sector de la sociedad... Pero sobre eso volveremos. El texto que sigue es una primera tentativa de entender qué pasa en la Argentina.

Reflexiones para comprender un país huérfano de líderes

Estoy perplejo. Me fui de la Argentina hace 17 años; hace dos que paso la mitad del tiempo en Mar del Plata, la otra mitad en Brasil. Y, lo confieso, me cuesta mucho entender lo que veo en esos días que estoy acá. Soy un Federdenker, es decir, alguien que piensa escribiendo o escribe pensando. Escribo este texto para intentar encontrar un camino en esta confusión.

Un amigo de los más queridos manda un e-mail. “LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS... ¡ESTÁ VIVA!” es el título. El escrito no es suyo, advierto antes de leer el texto formateado en tipografía grande y redonda. Las palabras son fuertes, la prosa eficaz, y algo entre una rabia añejada, un vislumbrar de venganza, un visceral odio primitivo se muestran sin pudor; es obsceno, insultante, a propósito ofensivo. Provocador. El regodeo de alguien que siente o sospecha que puede, por fin, sacar a luz el acre olor de sus miserias, que es tiempo de volver a superficie a pelearse por las carroñas del poder. La hora, por fin, llegó. Esa hora siempre llega, en la Argentina.

Sigo leyendo, de un tirón y sin respirar. Llego a la firma y el texto gana sentido, un nuevo sentido: es Neustadt el que escribe, el que se embandera en las cacerolas de lo que él llama una clase media renacida. Parece hasta demasiado fácil de entender, ahora: el tono que recuerda aquellos editoriales previos al golpe del 76, la reivindicación histórica del intérprete y portavoz de esa Argentina retrógrada, fascista.

El campo contra el Gobierno: tomar partido entre do modelos oligárquicos

Miro alrededor y veo confusión: el campo, me dicen, contra el gobierno.

Trato de entender más allá del análisis de mirada corta de los columnistas políticos, que interpretan la realidad apenas en términos de disputas personales de poder. Me gusta imaginarme que lo que se discute es más que un impuesto o algo parecido a un impuesto, que el origen de la discordia está en la disfunción visceral que mantiene a la Argentina un par de ciclos atrás en la historia de la economía mundial –antes de la revolución industrial. Pero sé que lo mío es apenas ilusión. Que es verdad que el origen de los disturbios está en esa disfunción histórica que nace de la primacía del único puerto exportador, la consecuente especialización agrícola-ganadera y la construcción de un modelo de poder centralizado y en manos de una clase, pero que lo que se discute no es ese modelo de país, sino algo diferente. Es, apenas, la pelea por un botín –dinero, poder. El modelo de país no está en cuestión: no se trata de utilizar el dinero de las retenciones para construir un nuevo modelo de nación, para modificar la estructura de distribución de la riqueza.

Y nos piden que tomemos partido. “Tienen 4 x 4”, nos dicen unos. “Tienen 6 millones de dólares y toman champán”, nos gritan otros. Quieren que elijamos a una de las dos mediocridades miserables. Veamos cuáles son nuestras opciones.

Podemos juntarnos con los pequeños productores rurales, gente de trabajo, gente que sufre para criar a sus familias de una manera decente en una actividad que, sabemos, enfrenta los avatares de la naturaleza, de los desgobiernos, de los mercados internacionales. Juntarnos con los críticos de un gobierno que hace y deshace a su antojo, que no acepta dar explicaciones, que hizo del poder la meta de todo su actuar –al punto que nos cuesta aplaudir hasta las medidas buenas, porque sabemos que por detrás está la búsqueda de ese nuestro aplauso para reforzar lo único que le importa a este gobierno, que es la pose del poder.

O podemos juntarnos con los trabajadores que dependen de las retenciones para que sus sueldos consigan superar la inflación –esa gente que las estadísticas mostraban abajo de la línea de pobreza y que ahora, cinco años después, está en la clase media. Podemos aplaudir a los que muestran cómo los mismos apellidos que hoy exigen diálogo, treinta años atrás apoyaban efectivamente al golpe de estado, como mucha de esa gente que hoy se indigna contra la arbitrariedad ayer aplaudió a Astiz entrando en el balneario del Yacht Club Argentino, en Mar del Plata. Podemos elegir el lado de los que dicen que con los productores medianos están siendo tasados las multinacionales sojeras que están devastando el norte del país; que la lucha contra las retenciones, para muchos, es la defensa de un retorno financiero turbinado por la coyuntura y que ese mismo capital volará, gracioso y ágil, cuando esa coyuntura cambie (y que esas golondrinas difícilmente vuelven).

Nos piden que elijamos, como antes entre Rosas y Mitre, entre Perón y (qué coincidencia!) Mitre (el de La Nación). O, como apunta bien otro amigo, también de los más queridos, nos dicen que la antinomia de Sarmiento sigue viva: civilización o barbarie. Blancos que se visten como en Milán y Nueva York o negros que huelen como el Retiro de los bolivianos y paraguayos; o, mejor, bolitas y paraguas.

Pero, pienso mientras releo la columna rabiosa del periodista senil, ahí es que está la trampa. Nos piden que nos juntemos con unos o con otros, en nombre de alguna representatividad supuesta, cacareada. El “campo” ahora representa a la “clase media” (qué será cada una de esas entelequias?), mientras que el Gobierno representa… se pone más difícil, aquí. Talvez el Gobierno represente a los trabajadores, a los desposeídos, a los pobres... (al Gobierno le hace falta trabajar mejor sus metáforas, está perdiendo en ese terreno).

¿A quién elegir, por quién tomar partido?

Por ninguno de ellos, sin duda. Por la sociedad argentina, antes. Por nosotros. Entre ese ellos y ese nosotros está el abismo que marca la principal deficiencia argentina, que es el déficit de elites. Ya dijo Platón que el castigo para los mejores que no acepten asumir la carga de gobernar consistirá en que otros, peores que ellos, los gobernarán.

Ellos son peores que nosotros, y nosotros recibimos, merecidamente, el castigo de que nos gobiernen. Este ellos incluye a los dirigentes políticos, a los dirigentes empresariales, a los dirigentes sindicales: gente que nos representa de hecho pero no en los actos ni en nuestra convicción. Son legítimos porque ocupan los espacios que les dejamos libres y disponibles, pero no son legítimos porque no gobiernan para el bien común sino por interés personal o sectorial.

Oligarquía es una palabra que oímos mucho, últimamente. De nuevo nos remitimos a la República de Platón (pero podríamos referir la Política de Aristóteles) para entender que oligarquía (gobierno de unos poco para unos pocos) es la degeneración de la aristocracia (gobierno de los mejores para todos). Nadie sospecha que los dos lados en pugna peleen por el bien de todos, ni que sean los mejores: son dos formas oligárquicas enfrentadas por un botín, apenas. (La diferencia, y no es poca, es que al Gobierno se lo eligió por voto, institucionalmente, y del otro lado están entidades de sectores que, cuando necesario, no dudaron en apoyar la deposición de los gobernantes elegidos; puede no ser el caso ahora, pero es sano recordar estas cosas).

Don Vito Corleone y un país huérfano de líderes

Feinmann, en artículo lúcido de mayo de 2007, hablaba de la “corleonización” de la Argentina, esto es, de la degradación de la política a un punto en el que la única batalla es la batalla por el poder. En sus palabras: “El corleonismo, ideológicamente, es un significante vacío. No tiene ideología, tiene poder. Ese poder se lo da el dinero. El dominio de los territorios decisivos del país. Todos los feudos del interior son corleonistas. La Provincia de Buenos Aires es el gran bastión del corleonismo. Kirchner (que es el único que hoy puede gobernar este país) se comió al corleonismo bonaerense.” Y concluye que en estas prácticas políticas no hay lugar para gente sino apenas para alacranes. (Recordemos la parábola del alacrán, cuya naturaleza lo lleva a matar inclusive a la rana que lo está ayudando a cruzar un río; la mata a pesar de que se ahogará, pero su naturaleza asesina es más fuerte que el instinto de preservación. Suena conocido.)

Veo aquí elementos para comenzar a entender lo que pasa hoy: el corleonismo se pelea, y de un lado es por dinero para acceder al poder, mientras del otro el poder es lo que permitirá el acceso a más dinero. Nada cambia para nosotros, el resto, los que la miramos de afuera. Unos u otros son lo mismo, emergentes del mismo fenómeno, síntomas de la misma enfermedad que padece este país, y a cuyo diagnóstico conduce el título oportuno de un texto de Nancy Pazos: “Huérfanos de líderes”.

Dice más el título que el texto –que se limita a apuntar, correctamente, la falta de políticos a la altura del momento. Estamos, si, huérfanos de líderes, y eso incluye a los políticos que no tenemos, a los líderes empresariales y sectoriales, a los periodistas y analistas (que sean capaces de mostrar lo que pasa más allá del efectismo de las cacerolas y los D’Elia). Tenemos un déficit de liderazgos que no es reciente sino estructural, histórico. Mérito de Perón o de la dictadura (y no los equiparo: uno fue elegido por el voto, los otros usurparon el poder con las armas que les confiamos para protegernos, no para someternos o asesinarnos), consecuencia de un proceso histórico de conformación de las instituciones, no lo sé. El hecho es que no tenemos elites capaces y conscientes para asumir el papel que les toca, esto es, conducir los destinos de una nación.

Dije elites, y fue a propósito: un histórico déficit de elites que nos condiciona y compromete las posibilidades de algún futuro.

La noción de elite aquí empleada no se refiere a familias de pretensiones aristocráticas y pasados espurios. Como pasa con la palabra autoridad (que se convirtió en estigma: reclamar autoridad nos iguala a Patti, al peor discurso de la derecha), el mal uso ha degradado la noción de elite, que aquí y hoy evoca a tilingos sin ocupación seria, y no a un estrato de la sociedad capaz de asumir responsabilidades. Hablo de las elites de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. En esos países, más antiguos y con sociedades más estratificados, es más fácil entender quién es elite: frecuentan las mejores universidades, ganan los mejores sueldos, viven en los mejores barrios y ocupan los cargos de más responsabilidad en el gobierno. Son, por ejemplo, alumnos de la francesa Sciences Po, como Chirac, Mitterrand y, de hecho, los trece últimos primeros ministros franceses[1]... Elites son elites, y suelen irritarnos con sus privilegios. La diferencia es que en algunos países, ser parte de la elite trae, además de algunas ventajas (por ejemplo, tener acceso a la mejor educación y, en consecuencia, a mejores salarios), responsabilidades. Como la de hacerse cargo de construir un país para todos.

Aquí no tenemos, de hecho, algo semejante a una elite en el sentido de esos países, y por eso el criterio debe ser más amplio y más flexible: llamamos aquí elite a esa parte de la sociedad que está en condiciones de conducir los rumbos del país. De, asumiendo una metáfora náutica, ocupar el puente de mando. Gente excelente, con formación y capacidad de liderazgo, capaz de soñar grande y conducir la construcción de un futuro para todos. Y soñar, en esto, tiene importancia radical, tanto como conseguir ejecutar: hay que saber soñar grande y saber transformar el sueño grande en realidad.

¿Qué sueño es nuestro sueño, y qué posibilidades tenemos de que se concrete?

Eso queda muy evidente en una comparación que me resulta fácil y que está de moda: Brasil x Argentina. Tanto cuanto las evidentes, notables diferencias geográficas, Brasil nos aventaja en una elite que, mirando de manera menos crítica de lo que debía a su pasado, pero con noción de responsabilidad por el futuro, viene construyendo las bases para un país mejor, y lo hace seriamente –aunque con muchos tropiezos, claro: todavía hay mucha limpieza por hacer, mucha injusticia por resolver.

Me tocó ver el proceso, desde cuando nos admiraban como el modelo de avanzada a ser seguido hasta ahora, cuando nos miran con estupor y condescendencia, preguntando dónde nos tropezamos para caer tan mal. Salimos de los procesos dictatoriales más o menos en la misma época, y desde entonces sufrimos gobernantes de varios tipos, los dos. La diferencia está en que en Brasil la tendencia es virtuosa: expulsaron a Collor sin quebrar el orden institucional, tuvieron al folklórico Franco, pasaron al doctoral Fernando Henrique y ahora tienen a Lula. Mientras tanto, echaron a los capos vergonzantes del Congreso (y eso incluyó a los otrora todopoderosos caciques regionales, como el bahiano Antonio Carlos Magalhães). En esto tuvo y tiene que ver una prensa que, aunque sectorial y anticuada en muchos aspectos, asume un país y la defensa de sus instituciones, así como una malla fuerte tejida por dirigentes empresariales, líderes políticos y pensadores que creen que es posible un Brasil grande. Y que forma o está formando líderes jóvenes.

Elijo a uno como ejemplo, sabiendo que no es excepción, sino tendencia. Luiz Felipe nació hace 43 años en familia rica y tradicional y con porte de galán, se casó con la heredera de una de las mayores fortunas del país. Estudió historia, corrió (muy bien) varias maratones, fundó una editorial de revistas culturales, trabajó en la mayor editorial de revistas de Brasil (fuimos colegas) y desde hace dos años se prepara en Harvard, estudiando para ejercer una actividad política. En un país en el que el déficit de elites también es endémico, Luiz Felipe es ejemplo de una forma de una renovación sana y necesaria –aunque todavía incipiente.

Digamos que por jóvenes y ricos, se compararían a él Scioli y Macri.

Sobre Macri no sé decir mucho, excepto que algunos alertas despiertan mi desconfianza, más allá del marketing montado por una empresa eficaz (entre el marketing y la política hay una fosa enorme). Hablo del tufillo berlusconiano -pero puedo estar siendo injusto, juzgando por una apariencia, apenas. Hablo de la sospecha que me provoca alguien cuyo mayor mérito como administrador sea haber ocupado cargos en empresas familiares y dirigido un club –sabiendo o que los clubes son corleonistas por naturaleza y vocación. Me refiero al argumento de taxista (pero no apenas), según el cual Macri no va a robar porque ya es suficientemente rico –Ja! Como si tener plata fuese garantía para no robar…

Sobre Scioli si, puedo decir mucho. Le hice la primera entrevista de su vida, cuando yo dirigía una revista de deportes náuticos (la fenecida Bitácora) y él estaba por entrar en el mundo motonáutico: “que nadie nos moleste… no me pase ninguna llamada”, ordenó a su secretaria con voz bronca. Acompañé la (hábil, sin duda) invención de su carrera motonáutica, hecha a base de la compra de lanchas para él y para sus competidores en categorías antes vacías (adivinen cuál era la más potente…) y un marketing bien conducido por Clarín y el menemismo. Si tengo que juzgar lo que de él no sé por aquello que conozco bien tengo que decir que no tiene altura para conducir la provincia más rica del país –puede hasta hacerlo con habilidad, pero no le confío altura moral.

O sea, nos falta gente capaz de soñar grande, de contagiar con este sueño a la sociedad, de inspirarla y de juntar las fuerzas para que todos construyamos algo grande. Eso es lo que entiendo por orfandad de líderes. Un país sin líderes no va a conseguir salir de sus ciclos viciosos, de su propia versión del mito del eterno retorno.

El joven Corleone interpretado por Al Pacino estudió en una buena universidad. Debía escapar al destino de su padre: fue criado para escapar a la fuerza gravitacional de la famiglia, para ser un ciudadano exitoso dentro de la legalidad. No pudo. La ausencia de líderes (sus hermanos eran incompetentes para el cargo, estaban llevando a la organización al desastre) lo obligó a cumplir con su destino. Reencarnó a su padre e inició un nuevo ciclo, igual al anterior, pero un poco diferente: más sangriento, más aceitado y eficaz, más orientado por los saberes del siglo.

Es así en la Argentina: cuando creemos que algo nuevo empezó descubrimos que una fuerza mayor nos lleva de nuevo al viejo ciclo de desestructuración, de enfrentamientos, de quiebra social, económica, institucional, hasta que un nuevo héroe se alza y nos promete, esta vez si, salir del pozo (a los 44 años consigo recordar a Alfonsín, a Menem y, episódicamente, a varios más). Son héroes, no líderes. Mesiánicos, voluntariosos a lo mejor, fracasan y dejan al país frente al inicio de una nueva fase del ciclo perverso. Podríamos hablar de las doctrinas filosóficas del tiempo circular o, para continuar en el registro hollywoodiano, referirnos a El Día de la Marmota: la historia de un periodista que queda preso en un día; no importa lo que haga, el día volverá a empezar y los hechos a su alrededor seguirán su curso, cambiando por su acción directa, mas sin cambiar en nada. Así es la Argentina: cuando todo parece diferente, descubrimos que no salimos del mismo lugar, del mismo tiempo.

El otro huevo de Neustadt

Neustadt parece sacar su hocico de roedor a la luz para recordarnos que no conseguimos escapar de nuestro destino cíclico, que el nuestro es El País de la Marmota. Fue gracioso cuando el viejo yacaré, dando los últimos coletazos antes de la senilidad, mostró su saco escrotal en la tapa de la revista que mejor incorporó la esencia del menemismo. Talvez ahora, ya definitivamente senil, Neustadt nos esté mostrando otro huevo. El huevo de la serpiente que alberga nuestra clase media –esa clase media que alcanzó, una vez más, su nivel habitual de fascismo y que, incapaz de parir líderes y de soñar cualquier grandeza, se contenta con los despojos del festín.



[1] Otros nombres célebres que frecuentaron Sciences Po (oficialmente Institut d'Études Politiques de Paris): Ingrid Betancourt, Michel Camdessus, Nicole Fontaine (presidente del parlemento europeo), Simone Veil (presidente del parlemento europeo), Pascal Lamy (director general de la Organización mundial de comercio), Rainier III de Monaco, los presidentes franceses Jacques Chirac, François Mitterrand, Georges Pompidou, y los primerios ministros franceses Dominique de Villepin, Lionel Jospin, Alain Juppé, Édouard Balladur, Michel Rocard, Jacques Chirac, Laurent Fabius, Raymond Barre, Jacques Chaban-Delmas, Maurice Couve de Murville y Michel Debré. Eso sin contar a gente de la cultura o las letras, como Marcel Proust, por ejemplo. Son 28 jefes de estado, según la cuenta oficial de la institución.

segunda-feira, 7 de abril de 2008

Hoje é festa

O autor celebra, e este blog se soma às comemorações, com uma trilha especialmente composta por um grupo novo, que promete.
(Mais uma vez que fugimos do tema deste blog, por motivos estritamente pessoais e sem qualquer vestígio de remorso)

quarta-feira, 2 de abril de 2008

A descoberta da Classe C

A classe C brasileira está na moda -de novo. Veja deu capa e os jornais e revistas de negócios estão alvoroçados com a novidade: existe um pais oculto , e bons negócios para se fazer. Em 2003 fiz uma palestra sobre como fazer revistas populares para esse público: boa parte do que foi dito lá está valendo. Confira clicando aqui.

sábado, 29 de março de 2008

A Liga da Justiça das redes sociais

OpenSocial Foundation é o nome da associação entre Google, Yahoo e News Corp.'s (MySpace.com), com o objetivo de promover o desenvolvimento das redes sociais criando estándares universais em aplicações sociais. Este movimento segue a iniciativa que, uma semana antes, fora lançada por Google em prol da neutralidade nos aplicativos de rede social. A missão: "to ensure the neutrality and longevity of OpenSocial as an open, community-governed specification for building social applications across the Web."Um detalhe importante: a ausência de Facebook. Ainda haverá para falar do assunto, que aqui, apenas, anotamos. Mais informação na CNET, clicando aqui. O site da organização: http://sites.google.com/a/opensocial.org/opensocial/Home.

quinta-feira, 27 de março de 2008

Redes sociais: a nova bolha?

A discussão sobre redes sociais lembra muito a discussão sobre Internet, poucos anos atrás: há os que encontram neste fenômeno (que não é novo mas que está se firmando como tendência muito forte) um renascer da Humanidade, ou pouco menos. Há os que preferem entender como uma epidemia capaz de acabar com muitas das coisas boas que tivemos até agora (privacidade, vida social real...), deformando as mentes (e os dedos!) de nossos filhos. As empresas se perguntam onde é oportunidade e onde ameaça (sounds familiar?). Muitos procuram fazer, gastam ou investem dinheiro sem ter muito claro como e para que fazer. E outros alertam: gente, para que seja investimento e não gasto, vamos ver como se ganha dinheiro nesse treco! Alguns destes últimos recomendam prudência, coisa que irrita os entusiastas... e por ai vai.
Estou colhendo material, mas o volume é estarrecedor. Uso aqui este blog para armazenar alguns dos artigos ou reports que pretendo utilizar nas análises que estou fazendo. Agradeço qualquer imput da numerosa audiência.
Vamos lá, estes são:
Um artigo bastante aprofundado, com intenção científica, veja clicando aqui
(deste roubei o texto, em inglès, no final da página: uma listagem de sites de rede social)
O Index de Atividade na Internet, da OPA, que agora inclui um indicador de Comunidades. Também da OPA, algumas pesquisas.
Um artigo do The Guardian falando sobre os caminhos para a rentabilidade, clicando aqui.
Um artigo da CIO (Australia), sobre o mesmo tema, aqui.
Mais um: The Economist se interroga sobre os caminhos da rentabilidade, aqui. Ainda do TE, um editorial inteligente sobre as barreiras entre redes sociais (e aqui eles apontam para o que dizemos acima: lembra os inícios da Internet), aqui.
Um relatório de especialistas (em PDF, dá para fazer download) sobre o presente e o futuro da Internet, com bastante sobre redes sociais, aqui.
Otro relatório, State of the News Media, excelente no geral, muito bom no que diz respeito ao online, aqui.
Notícia sobre um falho da Justiça a favor de sites de rede social, em um processo por difamação, aqui.


What's out there?

The Big Two
Facebook
Since 2004, 97 million users, general social networking site, started with college students but now open to anyone over 13. Facebook users were the kids who sat up the front of the class and did their homework.
MySpace
Since 1999, 300 million users, general social networking site with a focus on music and pop culture. MySpace attracts the kids who sat down the back of the bus and wrote on their pencilcases.
Other networks
LinkedIn Swap career information with people you know
Twitter Sends SMS updates on your hourly activities
Bebo Share reviews and bookmarks
Friends Reunited School reunion theme
Specialist Social Networks
My Experiment Social networking site for experimental scientists who can discuss methodologies and specialised techniques
Twine Shares information, links, articles and comments
Pronetos The 'Professor's Network' is a global think-tank for academics worldwide
KIVA Allows individuals to loan to small business in the developing world
Sharing stuff
Social bookmarking (where people share and review website links):
del.ico.us Privacy settings allow you to just store or share
Digg Websites are rated and commented
Technorati Analyses keyword searches and results
Sharing photos and videos:
youTube
FlickR
Photobucket
Virtual Worlds
Second Life
Many other "virtual worlds" exist - such as 'There' and 'Kaneva,' but Second Life (inspired by cyberpunk novel 'Snowcrash') has become the best-known.
There are also hundreds of multi-player game sites, some with millions of players, many of which include a strong social networking component.

quarta-feira, 26 de março de 2008

Hace 101 años...


..nacía, en la Provincia de San Juan, Alberto Tito Bruzzone, hijo de Lola Salas y Andrés Tito Bruzzone. Mi viejo. Pintor grande, hombre fuerte, el mejor padre que alguien pueda querer tener (cito a alguien muy querido acá, en lo que me parece que puede ser el mejor elogio que un hombre pueda recibir). Y fué el mejor padre sin proponerse cumplir con los preceptos de ningún manual: apenas dando el ejemplo de un hombre libre. Apenas mostrando que discurso y acción debían ser coherentes. Apenas mostrando que hay sueños que son para ser transformados en realidad, que transforman la realidad por ser soñados. Fue un hombre de lucha, alguien fuerte al que oponerse en esa época de la vida en la que necesitamos diferenciarnos, encontrar nuestro espacio por oposición. Fue ejemplo cuando hizo falta, contraejemplo a veces, una fuerza irresistible buscando objetos inamovibles, o viceversa. Fue el impulso necesario para, punto de apoyo, tierra firme.

Murió el 14 de junio de 1994, en Mar del Plata. Me dejó sin ese abrazo que hacía del mundo un lugar mas sólido, mas seguro, mas coherente.

(un homenaje personal, fuera del propósito de este blog, al hombre al que le debo buena parte del todo)

segunda-feira, 24 de março de 2008

Redes sociais e a questão da privacidade

Entre apocalípticos e integrados (de novo Umberto Eco) vamos tentando compreender esta realidade que é nova. Fato: fazer parte de redes sociais é uma ameaça real (não paranoide) contra a privacidade. Se você não quiser que qualquer pessoa disposta a descobrir quem você é, do que você gosta, quem são seus amigos, qual é o seu aspecto físico, para onde você viajou e com quem, esqueça a questão de redes sociais. Na hora em que você tiver seu perfil no Orkut e no Facebook, que suas fotos estiverem no Flickr, que existam links para seus blogues e os de seus amigos familiares, a sua privacidade, meu amigo, foi para o espaço...
Este vídeo é de http://www.privcom.gc.ca/, um organismo governamental canadense de proteção da identidade. Vale a pena escutar com atenção.

sábado, 22 de março de 2008

Conteúdo aberto: o único caminho para a mídia tradicional na Internet


Dois anos atrás soava a revolução: hoje é a realidade cotidiana. O caminho para os meios tradicionais na Internet passa pelo conteúdo aberto. Ponto. Não tem discussão. O modelo de negôcio não é diferente do que rádio e TV vêm praticando há décadas (e que hoje jornais e revistas reproduzem com sucesso) : criar audiências a partir de conteúdos aderentes e monetizar o acesso a essas audiências. Broadcasting, na internet. Havia dúvidas, claro: como dar de graça aquilo que, ainda as pessoas aceitam pagar. Mas as pessoas aceitam (aceitamos) pagar no mundo físico, offline, não no online. Música e filmes... talvez. Ainda não está dita a útlima palavra. Mas conteúdos do tipo que conhecemos como jornalísticos, esses certamente não.
Dois ícones do conteúdo fechado e pago, The Economist e o Wall Street Journal, estão se rendendo à nova realidade -deixando pelo caminho, de passagem, sem argumentos aqueles que, nas nossas amadas periferias globais, insistem em colocar muralhas em volta dos seus preciosos assets. Nenhum dos dois fez ou faz barulho (não como o NYT, que anunciou a mudança, como foi comentado aqui), mas ambos estão abrindo o baú. Confira The Economist clicando aqui (e aproveite para ler uma interessante reflexão sobre as redes sociais e seu futuro iminente) e o WSJ clicando aqui. ET: se houver dificuldades de acesso, talvez você ainda precise de alguns truques para driblar as outrora paredes, hoje cortinas que guardam o conteúdo do jornal de Murdoch; pode fazer isso lendo a coluna de Machinist, um excelente blog, clicando aqui.
Atenção: isto não significa que nenhum conteúdo possa ser pago. Eu, pessoalmente, pago, e pago caros, conteúdos de grande utilidade e valor, como artigos acadêmicos em http://www.jstor.org/
e em http://www.blackwellpublishing.com. E para os que hoje oferecem conteúdos de graça, existe a possibilidade de dar mais e melhor, cobrando: reports especiais, serviços diferenciados... é a lógica de empresas nascidas em e para a web, como Skype, LinkedIn, Flickr...

sexta-feira, 21 de março de 2008

Consumadictos, consumodependentes e as redes sociais –ou como viramos todos mercadoria (I)

As redes sociais são conseqüência direta da Internet. Não poderiam existir Orkut e Facebook (que, juntas, passam dos 100 milhões de usuários), sem a rede que une os computadores pessoais de seus membros. Também não poderiam existir sem esses computadores, claro, e sem a possibilidade de que tudo que é sólido desmanche no ar na forma de bits e bytes, isto é, sem que música, texto, fotos e vídeos possam ser transformados, de maneira simples e intuitiva, em material que pode facilmente ser editado, reunido e exposto com ferramentas gratuitas, disponíveis e igualmente simples e intuitivas. Jornal escolar sempre existiu mas, convenhamos, quando comparadas aquelas folhas sujas que, no melhor dos casos, conseguíamos pôr para circular em número limitado de exemplares e com poucas possibilidades de alguma sobrevida para além da primeira edição, com a tela brilhante de um computador, cheia da vida dos vídeos, das fotos que se atualizam a cada dia ou mais, as músicas, e ainda tudo disponível para centenas, milhares, milhões mesmo de pessoas... não dá para comparar, realmente.

Isso tudo que acabei de dizer são obviedades, hoje. A tecnologia coloca a disposição das pessoas algumas possibilidades, e as pessoas as estão utilizando. Sabemos, porém, que não basta que uma ferramenta esteja ferramenta para levar milhões de pessoas a utilizá-la -antes, as redes sociais mostram algo que estava latente na sociedade e que a combinação de ferramentas fez foi facilitar, tornar possível. A breve, mas movimentada e rica, história da internet está cheia de grandes e pequenas idéias que deram errado (veja uma lista interessante na CNET) , e de algumas grandes e pequenas que deram certo; as redes sociais fazem parte das que deram certo, e isso tem a ver com algo que estava aí e que, salvo iluminação genial, não podia se descobrir sem colocar as ferramentas ao alcance das pessoas. Quem inventou Orkut (e tantas outras: veja uma lista não exaustiva clicando aqui) tocou um nervo sensível, fez reagir um organismo que estava pronto para isso. Em alguns países, a vida social dos jovens está mediada eletronicamente; melhor dizendo: em alguns países está mais mediada eletronicamente, pois a tendência é que não existam exceções, nem sequer por causa de renda. Os celulares capazes de enviar e receber SMS são tão ubíquos quanto os computadores com acesso à rede mundial: desde o lar ou desde uma lan house ou um cyber-café, crianças de todas as cores participam desse fenômeno que está mudando a cara do mundo. É uma cybervida, própria de uma sociedade confessional, uma sociedade onde os limites entre o público e o privado se apagam ou diluem.

As (supostas) respostas ao por que desta febre são conhecidas: as pessoas querem se comunicar, os jovens gostam da possibilidade de fazer ou manter amigos pelo mundo todo, trocar fotos, músicas, experiências... Mas estas não são respostas: são descrições do fenômeno constatado. De fato, a maioria dos experts no assunto limitam-se a trabalhar com uma combinação de descrição de cases, somados a previsões feitas em tom catastrófico ou entusiasmado (isso depende de um ponto de partida que remete àquilo que Eco, genialmente, chamou de “apocalípticos ou integrados”). Para compreender o que há por trás destas movimentações é preciso sair do puro mundo da internet, fuçar além das páginas de merges & aquisitions e do mundo veloz do blogs: sociologia, filosofia, psicologia social podem ajudar bem mais.

Polonês nascido em 1929, Zygmunt Bauman é professor emérito nas universidades de Leeds e de Varsóvia (publica no Brasil pela Zahar). Sua sociologia é daquelas que conversa fluentemente com as filosofias contemporâneas, um pouco á maneira de Baudrillard e até de um certo Habermas. Bauman é autor de uma metáfora que, ancorada numa frase marxista (“tudo que é sólido desmancha no ar”), serve como ilustração de um estágio do mundo que outros chamam de pós-modernidade: modernidade líquida, diz ele, e a figura funciona. Os sólidos da era moderna se desfizeram e foram substituídos por um fluido que nos envolve e nos afoga.

Em Vida de Consumo (Consumption Life, traduzida ao espanhol, seguramente logo mais ao português), Bauman parte da análise das redes sociais para compreender a transformação da sociedade de produtores (moderna) em sociedade de consumidores. As redes sociais na internet são um modo de materializar o traço distintivo desta sociedade: as pessoas viram (viramos) um produto que deve ser consumido, e que para tal deve ser promovido, colocado no mercado, valorizado... As redes sociais, os blogues são vitrines capazes de expor (ex-pôr, por para fora; ex-istir) o produto que se quer fazer desejável.

Tomemos o exemplo mais próximo para testar esta visão: vejamos o caso deste blogue. Uma foto que valoriza o autor, textos que se querem inteligentes, uma descrição do produto, marcas prestigiosas em volta, um layout curado... o que está sendo feito aqui, senão a venda do produto Andrés Bruzzone? Isto é particularmente verdadeiro, e pode ser até desculpado, quando se trata de um profissional independente, um consultor especializado, que precisa renovar seus contratos e seu portfólio, e que o que vende é, justamente, a sua capacidade de compreender questões como a que trata este texto. Mas o autor deste tem outros blogues (http://40grados-sur.blogspot.com/ , por exemplo), sem qualquer propósito profissional e que se valorizam segundo o número de posts, de visitas, de coments... ou seja, o valor está dado pelo sucesso junto ao público. Olhemos qualquer comunidade no Orkut: os indicadores de performance estão na resposta de mercado (visitas e adesões), e há campanhas de recrutamento ou marketing: crianças e adolescentes enviam mails aos seus amigos, pedindo que façam comments nos seus fotologs, colocam nos seu nick do MSN o link para a página que querem promocionar...

Voltemos a Bauman, e o que está por baixo do visível.

Se trata de manter vivo um sistema, o capitalismo, cuja razão de ser é a “transformação do capital e do trabalho em mercadoria, em bens de troca” (Habermas). No seu estágio mais avançado, o capitalismo exige uma renovação crescente e acelerada: lemos na autobiografia de Jack Welch que ele presidiu por 20 anos a GE com trimestres de resultado sempre crescente. Sustentar isso para além de uma companhia isolada requer que o consumo seja crescente, e para isso não basta o aumento vegetativo da população. Antes, postula Bauman, cria-se um sistema de renovação constante do desejo de compra, e para tal uma série de mecanismos perversos é posto em jogo. Trata-se de prometer satisfação a um desejo irrefreável, garantindo, porém, que a satisfação seja fugaz e, na sua ausência, deixe espaço a uma necessidade renovada. Qualquer semelhança com alguma forma de adição dista muito de ser mera coincidência –ainda que este caminho não seja explorado pelo autor.

Esta lógica ou (falando corretamente) este padrão de comportamento impregna a sociedade como um todo, refundando as relações humanas à imagem e semelhança das relações que se estabelecem entre consumidores e objetos de consumo. Assim, afirma Bauman, “na sociedade de consumidores ninguém pode virar sujeito sem antes se converter em produto”. O que pode dar uma chave para entender o fenômeno das revistas de celebridades, os BBBs, a criançada querendo ser “famoso” quando adulto –já não mais bombeiro, astronauta, super-herói... Ser famoso é a vacina contra o esquecimento, a indiferenciação: ser famoso é ser (um produto) admirado, desejado, invejado, cobiçado. “A invisibilidade é sinônimo de morte”, diz o autor citando Germaine Greer.

A subjetividade passa a ser matéria de consumo: constrói-se um sujeito na conjunção de decisões de consumo. A indústria da beleza, na forma cosmética ou cirúrgica, não é nada senão uma forma de manter o produto (eu) valorizado e sempre atualizado. Qual a roupa que visto, qual o clube que freqüento, qual o carro que dirijo, quais os livros que leio, qual o bairro em que moro... o que me define como pessoa (perante os outros e perante mim) é esta soma algébrica de consumos –e a educação, a escolha de um parceiro no casamento, as amizades, o emprego não seguem padrões diferentes. Do que segue que as relações humanas ficam subsumidas por este padrão, fazendo do outro produto perante mim, e de mim perante o outro; é a conseqüência necessária do que dizíamos.

(...deve continuar)

quarta-feira, 19 de março de 2008

Show me the money! Os ricos (e os investimentos) estão na Web 2.0


O número é surpreendente (é?): 60% dos afluents, isto é, dos cidadãos dos EUA que ganham mais de $ 100.000 por ano, estão em redes sociais. E se não fosse surpreendente o número absoluto, então o susto fica por conta do crescimento: era 27% em Janeiro de 2007. Mas não é apenas (apenas!) isso: 2007 foi recorde no investimento em redes sociais em particular e, mais geralmente, em iniciativas de Web 2.0. Veja a tabela publicada por Red Herring, que mostra as iniciativas de venture capital fechadas nos dois últimos anos, por região dos Estados Unidos -Bay Area é onde fica Palo Alto, em San Francisco, e concentra as duas maiores transações: Facebook e Ding, que juntas levaram $ 344.Ou seja: o dinheiro quase dobrou (cresceu 88%), mesmo se o número total de negôcios aumentou apenas 25% -uma queda significativa, toda vez que desde 2000 esse número dobrava. Pode significar um amadurecimento de um modelo de negócio baseado em tránsito e ação livres em troca de eyeballs qualificados em busca de publicidade. Ainda é cedo para dizer, mas é o que os analistas financeiros suspeitam. E para nós, o que isso pode significar? Pouco ou muito: não temos VC (capital de risco) e, assim, são contadas as empresas que inovam com modelos disruptivos. Mas, por outro lado, ao verem que o modelo 2.0 está deixando de ser uma idéia engraçadinha do povo descolado, executivos das companhias de mídia tradicional que procuram, ainda que com dificuldade, seu caminho na internet brasileira, começam a aprovar investimentos em iniciativas antes inimagináveis. Quando os engravatados da turma do bônus começam a falar em Web 2.0 no restaurante executivo, isso significa que algo mudou...

terça-feira, 18 de março de 2008

...e ainda o conteúdo aberto


Sports Illustrated está abrindo o baú. E pra valer! Para ver do que se trata, leia a matéria na Folio:, clicando aqui.

Back here!


Ooops! Quase um mês sem postagens é morte certa para um blog. Melhor: é morte certa na Internet. Mas não foi tempo morto para mim: pelo contrário, foi um mês rico de experiências e de idéias. Estou tendo a sorte de trabalhar num projeto dos mais interessantes (vou reservar a confidencialidade) com gente das mais interessantes, também. Ou seja, o ano sabático de 15 meses chegou ao fim e é tempo de voltar ao batente.
Algumas das coisas que quero anotar neste regresso: as redes sociais, imperando absolutas. Orkut e Facebook somam mais de 100 milhões, e crescem. (Estou trabalhando num texto que devo postar logo mais aqui, a partir da leitura inspiradora de um livro de Zygmunt Bauman: Vida de Consumo, ainda não traduzido ao português). Outra: a publicidade online está, como tínhamos previsto (e dito e publicado) estourando finalmente no Brasil. Faz sentido: acompanha, como foi em outros mercados, a entrada maciça da banda larga. Se conheço um pouco este pais e seu mercado publicitário, a velocidade irá acelerar até que atinjamos, ou até superemos, os EUA. Isso significa crescer do pouco acima de 3% do bolo publicitário, que dá uns 550 milhões de reais, para algo próximo do 10%.
Vem grana aí! Mais uma: os sistemas de localização, que tiveram um grande impulso com a Google Earth y Google Maps, estão sendo um complemento perfeito para vários serviços (exemplo de rede social + mapas online é o belo yelp.com ; quando esse modelo será replicado no Brasil?). Ainda, o vídeo: a banda larga já é uma realidade no mundo, e a grande maioria das pessoas assiste vídeos na internet. Dominância total para YouTube (vejam o gráfico: YouTube é Google). Uma última, apenas para a auto-satisfação: o conteúdo aberto domina. Também dissemos aqui e em outro foros que iria acontecer... ou seja, o sentido comum parece estar funcionando quando se trata de fazer previsões.



sexta-feira, 15 de fevereiro de 2008

O conteúdo não é rei -mas ajuda

Ernst & Young publicou o resultado de um levantamento feito em oito paises de Europa ocidental. "Bundle Jungle Europe: Navigating the Multi-Play Market" acompanho mais de 12,000 usuários nas suas decisões de compra entre fornecedores, e as suas escolhas entre bundled telecommunications packages (uma companhia fornece pelo menos dois serviços entre broadband, telefonia fica, televisão e celular). Alguns poucos escolheram pelo conteúdo. Mas 57 por cento foi no preço.
Content is currently low down on the list of reasons for consumers to take up or switch between ‘multi-play’ telecommunications packages”, disse Mark Gregory, diretor geral de Ernst & Young’s UK Telecommunications Practice. “But content does create stickiness. If consumers have the content they want, it tends to act as the glue that keeps them with their current provider.
Ou seja, o preço manda na escolha, o conteúdo fideliza.
Veja mais em http://www.sportbusiness.com/news/162665/new-ernst-young-report-says-content-is-not-yet-king

domingo, 6 de janeiro de 2008

Tzvetan Todorov e uma palavra maravilhosa: dépaysé

L'homme dépaysé pour peu qu'il sache surmonter le ressentiment né du mépris ou de l'hostilité, découvrira la curiosité et pratiquera la tolérance. Sa présence parmi les "autochtones" exerce à son tour un effet dépaysant: en troublant les habitudes mentales, en déconcertant par sa conduite et ses jugements, il favorise l'étonnement, premier pas obligé dans la découverte de soi. (L'Homme dépaysé, Paris: Ed. du Seuil, 1996)

Encore Jean-Jacques

J’aurais pu me jetter tout à fait du côté le plus lucratif, et, au lieu d’asservir ma plume à la copie, la dévouer entière à des écrits qui, du vol que j’avais pris et que je me sentais en état de soutenir, pouvaient me faire vivre dans l’abondance et même dans l’opulence, pour peu que j’eusse voulu joindre mes manœuvres d’auteur au soin de publier de bons livres. Mais je sentais qu’écrire pour avoir du pain eùt bientôt étouffé mon génie et tué mon talent, qui était moins dans ma plume que dans mon cœur, et né uniquement d’une façon de penser élevée et fière, qui seule pouvair le nourrir. Rien de vigoreux, riend e grand ne peut partir d’une plume toute vénale. La nécessité, l’avidité peut-être m’eût fait faire plus vite que bien. Si le besoin du succès ne m’eût pas plongé dans les cabales, il m’eût fait chercher á dire moins des choses utiles et vraies que de choses qui plussent à la multitude, et d’un auteur ditingué que je pouvais être, je n’aurais été qu’un barbouilleur de papier.Non, non : j’ai toujours senti que l’état d’auteur n’était, ne pouvait être illustre et respectable qu’autant qu’il n’était pas un métier. Ill est trop difficile de penser noblement quand on ne pense que pour vivre. Pour pouvoir, pour oser dire de grandes vérités, il ne faut pas dépendre de son succés. Je jetais mes livres dans le public avec la certitude d’avoir parlé pour le bien commun, sans aucun souci du reste. Si l’ouvrage était rebuté, tant pis pour ceux qui n’en voulaient pas profiter : pour moi, je n’avais pas besoin de leur approbation pour vivre. Mon métier pouvait me nourrir si mes livres ne se vendaient pas ; et voilà précisément ce qui les fasait vendre. (Conf. p. 477-478)

ROUSSEAU

Je ne trouvai plus rien de grand et de beau que d’être libre et vertueux, au-dessus de la fortune et de l’opinion, et de se suffire à soi-même. Quoique la mauvaise honte et la crainte des sifflets m’empêchassent de me conduire d’abord sur ces principes et de rompre brusquement en visiére aux maximes de mon siècle, j’en eus dès lors la volonté décideé, et je ne tardai à l’exécuter qu’autant de temps qu’il en fallait aux contradictions pour l’irriter et la rendre triomphante. (Conf. p. 422)